¿Cuáles son las ventajas de un semirrígido?

Aptos para todo terreno y disciplina, los «semi» siguen siendo la alternativa definitiva para el mar, el lago y el río. Descubrí por qué esta evolución cambió la náutica para siempre.

El origen: Del campo de batalla al placer de navegar

Los orígenes del bote neumático se remontan a la Segunda Guerra Mundial. En aquel entonces, pontones inflables de formas poco marineras oficiaban de puentes flotantes de emergencia, permitiendo a las tropas cruzar ríos sobre rutas destruidas por el conflicto.

De esos oscuros pontones surgieron los primeros botes, muy similares a los gomones que conocemos hoy. Gracias a su asombrosa practicidad, seguridad y flotabilidad excelente, proliferaron en todo el mundo como auxiliares de embarcaciones mayores y herramientas de rescate. Eran livianos, plegables y capaces de navegar en condiciones donde otros barcos fallaban.

La gran polémica: ¿Flotadores potenciados o barcos de verdad?

Durante años, existió una polémica división entre los navegantes: algunos sostenían que los gomones no eran embarcaciones «reales» debido a la falta de un casco rígido que cortara el agua.

Fue precisamente esa controversia la que motivó, hace unas décadas, a experimentar con una alternativa distinta: los semirrígidos. Se combinó lo mejor de dos mundos: un fondo y espejo de Plástico Reforzado con Fibra de Vidrio (PRFV) y, oficiando de borda, los pontones de una embarcación neumática.

En Argentina, Astillero BIM fue protagonista y pionero absoluto de esta transición, fabricando embarcaciones neumáticas desde 1969.

¿Por qué el semirrígido conquistó el mercado?

A diferencia de un bote neumático plegable, el semirrígido ofrece ventajas técnicas que lo hacen imbatible en rendimiento y seguridad:

    1. Navegación Superior: Al poseer un casco en «V», la embarcación corta la ola con firmeza, ofreciendo un rumbo estable y una navegación con «personalidad».

    2. Seguridad y Confort: Un mayor puntal garantiza menos salpicaduras en aguas agitadas y una sensación de seguridad inigualable.

    3. Eficiencia Hidrodinámica: Al navegar, los tubos se elevan y dejan de tocar el agua. Esto reduce el arrastre, permitiendo un planeo más rápido y una mejor salida.

    4. Ahorro y Autonomía: Debido a su eficiencia, el consumo de combustible puede ser entre un 30% y un 50% menor que en otras embarcaciones similares, aumentando tu radio de exploración.

    5. Personalización Total: Al tener un piso rígido, permite la instalación de consolas, butacas giratorias, arcos de acero inoxidable y tambuchos de estiba, transformándolo en un barco de placer o trabajo a medida.

    6. Mantenimiento Reducido: Menores gastos de reparación y una estructura que, si es de Hypalon Neopreno como en los modelos BIM, desafía el paso del tiempo.

La decisión final

Es cierto que, a diferencia del gomón tradicional, el semirrígido no se puede plegar y requiere el uso de un tráiler. Sin embargo, esa pequeña concesión logística se ve compensada con creces por la seguridad de saber que estás a bordo de una de las embarcaciones más confiables del mundo.

Hoy, la industria nacional ofrece alternativas que no envidian nada a los mejores modelos importados. En Astillero BIM, con más de 50 años de trayectoria y la experiencia técnica del Ing. Manuel Menéndez Gallo (Jefe de Balsas en el conflicto del Atlántico Sur), conocemos a la perfección las bondades que un semirrígido debe ofrecer.

 

Si desea mayor información sobre las cualidades y características de esta embarcación, los invitamos a contactarse con Astillero BIM, quienes conocen a la perfección las bondades de los semirrígidos.

Fuente: Revista Iniciar | Artículo recuperado de internet.